Por: Jorge Pareja
La Coordinadora Continental Bolivariana –CCB- a estado en la palestra pública en estos últimos días, los computadores del abatido Raúl Reyes se han encargado de ello. Todo el mundo para sus adentros piensa y/o espera que los laptops terminen demostrando que este conglomerado de organizaciones de izquierda es realmente el punto de encuentro entre las FARC y los planes expansionistas de Hugo Chávez y Rafael Correa en el continente.
Pero, aún estamos lejos de conocer todos los alcances del entramado que se esconde tras esto. ¿Hay quien lo sepa todo? Como las brujas ¡que los hay, los hay! Inmediatamente hay que pensar en los personajes más mencionados en estos computadores: obvio, son Chávez y Correa quienes mejor manejan toda la información. Gratis no es ese cambio de actitud que se les evidencia, podríamos decir que cada uno está en el cuerpo del otro. ¿A que se debe esto? ¿De que se cuida cada uno? ¿Por qué con actitudes y estrategias tan contrarias? Por las implicaciones que necesariamente traerá, amerita un análisis:
La Coordinadora Continental Bolivariana –CCB- a estado en la palestra pública en estos últimos días, los computadores del abatido Raúl Reyes se han encargado de ello. Todo el mundo para sus adentros piensa y/o espera que los laptops terminen demostrando que este conglomerado de organizaciones de izquierda es realmente el punto de encuentro entre las FARC y los planes expansionistas de Hugo Chávez y Rafael Correa en el continente.
Pero, aún estamos lejos de conocer todos los alcances del entramado que se esconde tras esto. ¿Hay quien lo sepa todo? Como las brujas ¡que los hay, los hay! Inmediatamente hay que pensar en los personajes más mencionados en estos computadores: obvio, son Chávez y Correa quienes mejor manejan toda la información. Gratis no es ese cambio de actitud que se les evidencia, podríamos decir que cada uno está en el cuerpo del otro. ¿A que se debe esto? ¿De que se cuida cada uno? ¿Por qué con actitudes y estrategias tan contrarias? Por las implicaciones que necesariamente traerá, amerita un análisis:
El 17 de abril, Hernando Salazar elaboró un análisis para BBC Mundo: “Colombia/Ecuador: olla a presión” donde nos resume cronológicamente lo sucedido desde el 2 de marzo de 2008 –en beneficio del análisis es bueno repasarlo brevemente-: “El primer estallido de esa olla a presión se produjo el 2 de marzo pasado, cuando Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia. El gobierno de Quito tomó la decisión después de que aviones colombianos bombardearon un campamento guerrillero en su país y mataron a 26 personas, entre ellas Raúl Reyes. El más grande golpe dado por el gobierno de Álvaro Uribe a las FARC en cinco años y medio resultó costoso con Ecuador, pero también con Venezuela y Nicaragua, que tomaron partido por Quito y cortaron relaciones. Pero, además, entró en juego México, pues cuatro de los muertos en el campamento de Reyes eran nacionales de ese país, al igual que una sobreviviente. La presión entre Ecuador y Colombia comenzó a bajar cuando se logró un principio de acuerdo verbal en el Grupo de Río, Caracas y Managua restablecieron relaciones con Bogotá y Quito prometió hacerlo, aunque solo reabrió la frontera”.
Continua BBC Mundo: “Mientras avanzaban los esfuerzos de la OEA por restablecer las relaciones diplomáticas, seguían las declaraciones de Bogotá y Quito, y continuaban filtrándose correos electrónicos hallados en el computador de Reyes. El gobierno colombiano ya había utilizado ese material para acusar a las autoridades ecuatorianas de ser complacientes con la presencia de las FARC, pero Quito había rechazado esos señalamientos y respondido con otros. Hace una semana [primera semana de abril] hubo una tregua, por la visita a los dos países de una comisión de la OEA, que intenta encontrar fórmulas para la reapertura de embajadas. Pero se rompió el 11 de abril, durante la visita del presidente ecuatoriano a México. Allí Correa volvió a tocar el tema, se quejó de Colombia e insultó repetidamente a Álvaro Uribe. Entonces, Bogotá consideró que Correa era contradictorio y que se negaba a "pasar la página". Y se desencadenó una nueva oleada de comunicados y declaraciones, donde abundaron los adjetivos.
Retomemos, Rafael Correa viajó a México con la clara intención de convencer al gobierno de Felipe Calderón de endurecer su posición frente a Colombia y de paso incumplió un “acuerdo secreto” de no agresión que existía con el “Grupo Carter”. Cuando Bogotá reacciona con un comunicado fuerte, y hace público el incumplimiento con el “Grupo Carter” el “torvo correa” explota. Incumple el acuerdo, pero no soporta que Colombia diera a conocer su existencia. Veamos el registro de este suceso en la Revista Cambio de Colombia:
“El comunicado [del Gobierno de Colombia] no sólo rechazaba declaraciones que el presidente Rafael Correa había dado durante su visita de dos días a México, que demostraban "falta de seriedad ante el compromiso asumido con el Grupo Carter" de contribuir a mejorar las relaciones con Colombia, sino el hecho de que quisiera atenuar la presencia de las FARC en su país. Pero los puntos que definitivamente alteraron los ánimos fueron el sexto, sobre pruebas que el Gobierno de Colombia entregó de posibles nexos de integrantes del Gobierno ecuatoriano y de miembros de la campaña presidencial de Correa con las FARC, y el séptimo que decía que el Gobierno colombiano supo que las Fuerzas Armadas de Ecuador "fueron desautorizadas por el presidente Rafael Correa cuando adelantaban operaciones en contra de las FARC en territorio ecuatoriano".
Cual es el ¿porque sus actuaciones? El señor Correa, viene sufriendo de la incontinencia verbal de Hugo Chávez, adobada con un lloriqueo permanente. Se queja de persecuciones, de campañas oscuras, etc. Pero, es un atentado contra la inteligencia de la gente pretender convencerla de esto, cuando todo el mundo es conciente que la verborrea de Correa siempre ha tenido la iniciativa, Colombia sólo ha reaccionado a las actitudes poco amigables del gobierno ecuatoriano. Veamos un simple ejemplo, que los hay diarios: el 20 de abril en múltiples medios de comunicación leímos “Correa, reiteró su acusación de que en Colombia se libra una "campaña mediática" contra su Gobierno, y preguntado sobre que falta para llegar a un acuerdo con Colombia, Correa contestó: "Sencillo, hombre, que Uribe baje el tono". Pero se olvida de los ataques frontales a los que somete a nuestra nación, como el aparecido sólo un día antes a la fecha del ejemplo en el diario español publico.es, entrevista dada a Gorka Castillo, titulada "Mis manos están limpias y sin sangre, algo que Uribe no puede decir" en esta entrevista el señor Correa se “descose” en agravios e insultos a Álvaro Uribe y a Colombia, veamos unos cuantos: “Colombia es el único el país que tiene paramilitares, tiene guerrilla, tiene narcotráfico, tiene extensos cultivos de coca y tiene amplias zonas del país que no controla el Estado. El paramilitarismo y la narcopolítica no existe en Ecuador [pienso que eso está por verse]. Tampoco cultivamos coca [eso está por verse]. Esos son términos exclusivamente colombianos. Lo digo con pesar porque es un pueblo hermano, pero Colombia es hoy el foco de inestabilidad más grande en América Latina [yo diría que el socialismo del siglo XXI es el foco más grande de inestabilidad en América Latina] y nos perjudica a todos [...] Es cierto que tanto en la UE como en EEUU el respaldo de algunos poderes mediáticos a sus falacias [de Uribe] nos ha hecho daño y por eso, próximamente, emprenderé una gira por Europa para dar a conocer el Ecuador y demostrar que somos un Gobierno decente y un territorio de paz. Que el problema está en el otro lado de la frontera [eso está por verse]. Que nosotros somos víctimas del conflicto colombiano. No somos ni autores ni cómplices [eso está por verse] [...] Uribe Es como un emperadorcito que sigue el dictado de su patrono [...] no le conviene la paz porque combatiendo a la guerrilla da una sensación de seguridad al electorado colombiano” [este señor además de torvo y llorón, está tocado]
Y sigue: “[...] Al grupo de Raúl Reyes lo tenían controlado cuando aún se encontraba en suelo colombiano. ¿Por qué esperan a que pase a Ecuador para masacrarlo? ¿Acaso no lo hicieron para involucrar al Ecuador en un conflicto que no es suyo? ¿Acaso no lo hicieron para amedrentarlos? ¿Acaso no lo hicieron para forzarnos a participar en el Plan Colombia?” Hasta aquí de sus insultos por falta de espacio, pero son incontables y diarios. Y pensar que al otro día sale a pedir que le bajen el tono, o sea ¡Yo los atropello, pero conmigo no se metan!
Carlos Malamud, en “Palabra Digital” del 17 de abril, describe muy claramente este tipo de actitudes: “Las relaciones de Colombia con sus vecinos, a costa del combate contra las guerrillas de las FARC y el ELN siempre han sido complicadas. [...] Por lo general la norma imperante es la política del avestruz, o, en todo caso, la de mirar a otro lado. Pocos son los que colaboran abierta y francamente con Colombia. Con todo, hay gobernantes que consideran que la lucha de las FARC es legítima y por eso no se les debe molestar. Sin embargo, si los gobiernos fronterizos a Colombia hicieran su labor, protegieran las fronteras, impidieran que bandas de delincuentes se paseen libremente por su territorio y detuvieran y extraditaran a los terroristas, acciones como la del sábado 1 de marzo no serían necesarias. Si Raúl Reyes y sus cómplices dormían a pierna suelta y en pijama, sin guardar las elementales medidas de seguridad de quien se cree perseguido por fuerzas militares enemigas, es porque creían que su seguridad estaba garantizada”. Este hombre da en el clavo, ¡Ecuador si tiene que ver en el problema!
La verdad, Rafael Correa ha tenido su dosis de crisis en Ecuador como consecuencia de los hechos del 1 de marzo, muchas falencias han quedado al desnudo, somatizadas con el remezón a la cúpula de las Fuerzas Armadas. Simón Pachano, en “Palabra Digital” del 17 de abril nos hace un interesante análisis de cómo Correa completó su cuarto Ministro de Defensa en sólo 15 meses de Gobierno:
“inició con la remoción del director de Inteligencia del Comando Conjunto, [a quien se identificó como el responsable de los vacíos de información sobre la presencia de las FARC en territorio Ecuatoriano]. A pesar de que habían realizado seguimiento del cerrajero Franklin Aisalla, muerto junto a "Raúl Reyes", esa información no fue entregada al ministro de Defensa y por supuesto tampoco al presidente de la República. El siguiente paso, las declaraciones del Presidente acerca de la infiltración de la CIA en los servicios de inteligencia ecuatorianos y en algunas instancias de la Fuerzas Armadas. El señor Pachano con acierto dice: “Formulada por un jefe de Estado en funciones, una afirmación de este tipo no puede ser tomada como una simple expresión de molestia con lo sucedido, tampoco como una imprudencia y ni siquiera como un recurso político”. El tercer paso, reemplazo del Ministro por Javier Ponce: “Un poeta que en su actividad periodística fue duro crítico de las Fuerzas Armadas. Sin experiencia en temas de seguridad y defensa, mucho menos en asuntos castrenses”.
“[...] El impacto de las declaraciones presidenciales hablando de infiltración de servicios de espionaje extranjeros ha dejado heridas que no sanan con la salida de los comandantes del Ejército, la Fuerza Aérea y del Jefe del Comando Conjunto, realizada inmediatamente después de la posesión del Ministro”. El problema no ha decantado aún.
"Las Fuerzas Armadas están siendo maltratadas y vejadas", dijo el ex presidente Lucio Gutiérrez, principal opositor de Correa. En declaraciones a la Revista CAMBIO de Colombia –edición 17 á 23 de abril- el doctor Gutiérrez afirmó "en el ataque contra el puesto de mando de “Raúl Reyes” no murió ningún soldado ecuatoriano, pero Correa rompió relaciones con Colombia por causa de las FARC y eso lesiona el honor y la dignidad de nuestra Nación". Según la Revista CAMBIO, el Coronel (R) Fausto Cobo, [quien acompañó a Gutiérrez en el exilio tras su destitución por el Congreso en abril de 2005, y que conserva mucha ascendencia en las tropas activas] dice que “en los cuarteles se quejan de la ineptitud de los civiles que Correa ha puesto al frente de la cartera de Defensa. Los ministros, que se suceden -en un ambiente de inestabilidad-, no tienen idea de lo que es el concepto de seguridad nacional. Para ellos, la amenaza es Colombia y no el terrorismo y el narcotráfico que encarnan las FARC; se quejan de violación territorial por parte de las tropas colombianas pero no protestan con la misma vehemencia por las frecuentes incursiones de las FARC y por la instalación de su puesto de mando en nuestro territorio". Usted tiene la razón Coronel Cobo.
Vamos resumiendo, el Presidente Correa de cuenta del ataque al campamento de Raúl Reyes, el hallazgo de los computadores, además de la “política del avestruz” desarrollada en su país con las FARC [Que en últimas es lo que lo tiene enredado], está enfrentando su “mala hora”: con Colombia no ha podido pasar la hoja, el temor que le produce la información que aportarán los computadores lo lleva a “resbalar sobre su propio excremento” y para rematar, la cadena se le reventó por el eslabón que consideraba más fuerte en su gobierno, las Fuerzas Armadas.
Incómoda circunstancia, si le sumamos que el influyente diario “El Comercio” de Quito cuestionó los reportes de las finanzas que la campaña de Correa presentó a la organización electoral y también sugirió que ahí podría estar la clave para saber si es cierto que las FARC aportaron dinero en esa causa. Estamos frente a la posibilidad de que el avestruz se le convierta en un elefante que le acabaría su vida pública, [decimos lo del elefante, parodiando el ingreso de dineros del narcotráfico a la campaña presidencial de Ernesto Samper en Colombia, cuando el Cardenal Pedro Rubiano dijo que el ingreso de esos dineros era imposible no detectarlos como era imposible no detectar un elefante que se le ha metido a la casa] veamos apartes de la nota aparecida en el diario “El País” de Cali, el pasado 20 de abril:
“Mientras Rafael Correa se defiende de las acusaciones sobre sus supuestos nexos con las FARC, el Tribunal Supremo Electoral del país vecino investiga los orígenes poco claros de algunos de los fondos de la campaña “Dale Correa”. Desde el año pasado los rumores de que la guerrilla colombiana habría financiado, con un aporte de cien mil dólares, la campaña que llevó al economista a la presidencia, son cada vez más fuertes. En un documento fechado el 14 de octubre de 2006, un supuesto guerrillero de las FARC aseguró haberse entrevistado con dos interlocutores del presidente ecuatoriano Rafael Correa, el coronel Jorge Brito y un médico de apellido Ayala: “Hice la entrega de cien mil dólares a Jorge Brito, quien agradeció a nombre de Rafael Correa. [...] Amigos del Frente 48 hicieron una recolecta de otros trescientos mil dólares para la misma campaña”.
"[...] El asunto quedó en el olvido, pero reapareció en la opinión pública internacional, cuando el gobierno colombiano aseguró que de los computadores de “Raúl Reyes” extrajeron documentos que probaban supuestamente aportes por cien mil dólares de la guerrilla a la campaña de Correa. [...] El presidente del partido opositor Unión Demócrata Cristiana –UDC-, Diego Ordóñez, solicitó al Tribunal Supremo Electoral –TSE-, una auditoria para averiguar si tal depósito se hizo. [...] Tres días después de la petición, la Fiscalía ecuatoriana inició una indagación previa contra Ordóñez por traición a la patria”. ¡Eso es grave y muy diciente!
Vamos entendiendo porque las exigencias de Correa hacia Uribe de bajar el tono, realmente significan: “bajar el tono es dejar el tema de los computadores hasta ahí”, y la única arma que tiene para forzar esto es el restablecimiento de la diplomacia. El 23 de abril el Ministro de Defensa colombiano Juan Manuel Santos, expresó su convencimiento de que el tema de la Farcopolítica será más grave que la parapolítica, ya nos podemos convencer ¡Es verdad!, porque con la CCB, con el socialismo del siglo XXI, con Hugo Chávez y con Rafael Correa la farcopolítica alcanza ribetes continentales.
El enredo de los aportes sin sustento es así, según narra el periódico caleño: “[...] El TSE consideró que los recursos eran sospechosos, ya que a la hora de rendir cuentas, la campaña nunca adjuntó los documentos legales para identificar su origen. [...] Un informe entregado por la Unidad de Gasto Electoral sobre las cuentas de la segunda vuelta el 25 de septiembre pasado señala que hubo donaciones no reportadas por 487.848 dólares, que generaron exceso de gasto electoral. Además, los ingresos aportados a “Alianza País” por 32 personas naturales en la segunda vuelta -682.141,35 dólares- se manejaron en efectivo, a pesar de las prohibiciones legales”. Y acá hay una verdadera perla: “18 de los 32 donantes no declararon impuesto a la renta entre el 2003 y el 2006. Por esas razones, el TSE no puede establecer de dónde obtuvieron el dinero para sus aportaciones políticas que suman 412.078 dólares”. Yo lo veo claro: prestaron sus nombres ¡Y listo!
De acuerdo con la ley de Elecciones de Ecuador, si se demuestran las irregularidades en la financiación de la campaña de Rafael Correa, perderá su investidura. Las leyes de Elecciones y de Control del Gasto Electoral prohíben que las candidaturas reciban apoyo económico directo de parte de gobiernos y organizaciones extranjeras. ¡Esos computadores lo tienen con reflujo crónico!
Para terminar, hoy Hugo Chávez luce más prudente que una monja clariza, Colombia ya no es el tema en sus encadenamientos televisivos de horas y horas. Seguramente es el manejo que decidió darle al tema de los computadores, porque sus oscuras conexiones lo dejarán en evidencia a él y a su revolución bolivariana pero, poco le importa. Que “El Imperio” lo incluya en la lista de países patrocinadores del terrorismo es y debe ser su verdadero dolor de cabeza. Por el contrario Rafael Correa parece un Chávez “recargado”.
El Presidente ecuatoriano se excede en la retórica anticolombianista y autiuribista y luego exige que a él y a Ecuador le moderen el tono. A diario se ven titulares de prensa en los que ratifica su intención de restablecer relaciones con Colombia, pero a la página siguiente encontramos otro titular donde su canciller afirma que restablecer relaciones con Colombia no es prioridad. Saca a la cúpula militar –bajo acusación de trabajar para la CIA- para nombrar a un poeta de izquierda y antimilitarista. Por un lado lanzó advertencia de guerra a las FARC si se vuelven a meter en suelo Ecuatoriano, y sacó a René Vargas –Exmilitar de izquierda creador del eje Chávez Correa- de la embajada de Ecuador en Venezuela, ambas cosas podrían interpretarse como un giro entre las relaciones de Ecuador con Venezuela y las FARC, pero después sale a ofrecer estatus de beligerancia a las FARC, ¿o sea que no? ¡Más parecido a Chávez imposible!
Nada permite asegurar que el respaldo que ha recibido hasta ahora en su país, se mantenga a la larga. Cuando se profundice el debate, se decante el cambio de la cúpula militar, se aclare el tema de la financiación electoral y se conozca en su totalidad el contenido de los computadores de “Reyes” cambiará dramáticamente el escenario para el señor Correa. Al parecer Correa tendrá su elefante propio: de raza “terrorista” y de nombre “FARC” y con el agravante de que estos recursos que supuestamente recibieron en su campaña no sólo provienen del narcotráfico, también provienen del secuestro extorsivo. Y dijo que son problemas exclusivos de Colombia ¡Caradura!
Continua BBC Mundo: “Mientras avanzaban los esfuerzos de la OEA por restablecer las relaciones diplomáticas, seguían las declaraciones de Bogotá y Quito, y continuaban filtrándose correos electrónicos hallados en el computador de Reyes. El gobierno colombiano ya había utilizado ese material para acusar a las autoridades ecuatorianas de ser complacientes con la presencia de las FARC, pero Quito había rechazado esos señalamientos y respondido con otros. Hace una semana [primera semana de abril] hubo una tregua, por la visita a los dos países de una comisión de la OEA, que intenta encontrar fórmulas para la reapertura de embajadas. Pero se rompió el 11 de abril, durante la visita del presidente ecuatoriano a México. Allí Correa volvió a tocar el tema, se quejó de Colombia e insultó repetidamente a Álvaro Uribe. Entonces, Bogotá consideró que Correa era contradictorio y que se negaba a "pasar la página". Y se desencadenó una nueva oleada de comunicados y declaraciones, donde abundaron los adjetivos.
Retomemos, Rafael Correa viajó a México con la clara intención de convencer al gobierno de Felipe Calderón de endurecer su posición frente a Colombia y de paso incumplió un “acuerdo secreto” de no agresión que existía con el “Grupo Carter”. Cuando Bogotá reacciona con un comunicado fuerte, y hace público el incumplimiento con el “Grupo Carter” el “torvo correa” explota. Incumple el acuerdo, pero no soporta que Colombia diera a conocer su existencia. Veamos el registro de este suceso en la Revista Cambio de Colombia:
“El comunicado [del Gobierno de Colombia] no sólo rechazaba declaraciones que el presidente Rafael Correa había dado durante su visita de dos días a México, que demostraban "falta de seriedad ante el compromiso asumido con el Grupo Carter" de contribuir a mejorar las relaciones con Colombia, sino el hecho de que quisiera atenuar la presencia de las FARC en su país. Pero los puntos que definitivamente alteraron los ánimos fueron el sexto, sobre pruebas que el Gobierno de Colombia entregó de posibles nexos de integrantes del Gobierno ecuatoriano y de miembros de la campaña presidencial de Correa con las FARC, y el séptimo que decía que el Gobierno colombiano supo que las Fuerzas Armadas de Ecuador "fueron desautorizadas por el presidente Rafael Correa cuando adelantaban operaciones en contra de las FARC en territorio ecuatoriano".
Cual es el ¿porque sus actuaciones? El señor Correa, viene sufriendo de la incontinencia verbal de Hugo Chávez, adobada con un lloriqueo permanente. Se queja de persecuciones, de campañas oscuras, etc. Pero, es un atentado contra la inteligencia de la gente pretender convencerla de esto, cuando todo el mundo es conciente que la verborrea de Correa siempre ha tenido la iniciativa, Colombia sólo ha reaccionado a las actitudes poco amigables del gobierno ecuatoriano. Veamos un simple ejemplo, que los hay diarios: el 20 de abril en múltiples medios de comunicación leímos “Correa, reiteró su acusación de que en Colombia se libra una "campaña mediática" contra su Gobierno, y preguntado sobre que falta para llegar a un acuerdo con Colombia, Correa contestó: "Sencillo, hombre, que Uribe baje el tono". Pero se olvida de los ataques frontales a los que somete a nuestra nación, como el aparecido sólo un día antes a la fecha del ejemplo en el diario español publico.es, entrevista dada a Gorka Castillo, titulada "Mis manos están limpias y sin sangre, algo que Uribe no puede decir" en esta entrevista el señor Correa se “descose” en agravios e insultos a Álvaro Uribe y a Colombia, veamos unos cuantos: “Colombia es el único el país que tiene paramilitares, tiene guerrilla, tiene narcotráfico, tiene extensos cultivos de coca y tiene amplias zonas del país que no controla el Estado. El paramilitarismo y la narcopolítica no existe en Ecuador [pienso que eso está por verse]. Tampoco cultivamos coca [eso está por verse]. Esos son términos exclusivamente colombianos. Lo digo con pesar porque es un pueblo hermano, pero Colombia es hoy el foco de inestabilidad más grande en América Latina [yo diría que el socialismo del siglo XXI es el foco más grande de inestabilidad en América Latina] y nos perjudica a todos [...] Es cierto que tanto en la UE como en EEUU el respaldo de algunos poderes mediáticos a sus falacias [de Uribe] nos ha hecho daño y por eso, próximamente, emprenderé una gira por Europa para dar a conocer el Ecuador y demostrar que somos un Gobierno decente y un territorio de paz. Que el problema está en el otro lado de la frontera [eso está por verse]. Que nosotros somos víctimas del conflicto colombiano. No somos ni autores ni cómplices [eso está por verse] [...] Uribe Es como un emperadorcito que sigue el dictado de su patrono [...] no le conviene la paz porque combatiendo a la guerrilla da una sensación de seguridad al electorado colombiano” [este señor además de torvo y llorón, está tocado]
Y sigue: “[...] Al grupo de Raúl Reyes lo tenían controlado cuando aún se encontraba en suelo colombiano. ¿Por qué esperan a que pase a Ecuador para masacrarlo? ¿Acaso no lo hicieron para involucrar al Ecuador en un conflicto que no es suyo? ¿Acaso no lo hicieron para amedrentarlos? ¿Acaso no lo hicieron para forzarnos a participar en el Plan Colombia?” Hasta aquí de sus insultos por falta de espacio, pero son incontables y diarios. Y pensar que al otro día sale a pedir que le bajen el tono, o sea ¡Yo los atropello, pero conmigo no se metan!
Carlos Malamud, en “Palabra Digital” del 17 de abril, describe muy claramente este tipo de actitudes: “Las relaciones de Colombia con sus vecinos, a costa del combate contra las guerrillas de las FARC y el ELN siempre han sido complicadas. [...] Por lo general la norma imperante es la política del avestruz, o, en todo caso, la de mirar a otro lado. Pocos son los que colaboran abierta y francamente con Colombia. Con todo, hay gobernantes que consideran que la lucha de las FARC es legítima y por eso no se les debe molestar. Sin embargo, si los gobiernos fronterizos a Colombia hicieran su labor, protegieran las fronteras, impidieran que bandas de delincuentes se paseen libremente por su territorio y detuvieran y extraditaran a los terroristas, acciones como la del sábado 1 de marzo no serían necesarias. Si Raúl Reyes y sus cómplices dormían a pierna suelta y en pijama, sin guardar las elementales medidas de seguridad de quien se cree perseguido por fuerzas militares enemigas, es porque creían que su seguridad estaba garantizada”. Este hombre da en el clavo, ¡Ecuador si tiene que ver en el problema!
La verdad, Rafael Correa ha tenido su dosis de crisis en Ecuador como consecuencia de los hechos del 1 de marzo, muchas falencias han quedado al desnudo, somatizadas con el remezón a la cúpula de las Fuerzas Armadas. Simón Pachano, en “Palabra Digital” del 17 de abril nos hace un interesante análisis de cómo Correa completó su cuarto Ministro de Defensa en sólo 15 meses de Gobierno:
“inició con la remoción del director de Inteligencia del Comando Conjunto, [a quien se identificó como el responsable de los vacíos de información sobre la presencia de las FARC en territorio Ecuatoriano]. A pesar de que habían realizado seguimiento del cerrajero Franklin Aisalla, muerto junto a "Raúl Reyes", esa información no fue entregada al ministro de Defensa y por supuesto tampoco al presidente de la República. El siguiente paso, las declaraciones del Presidente acerca de la infiltración de la CIA en los servicios de inteligencia ecuatorianos y en algunas instancias de la Fuerzas Armadas. El señor Pachano con acierto dice: “Formulada por un jefe de Estado en funciones, una afirmación de este tipo no puede ser tomada como una simple expresión de molestia con lo sucedido, tampoco como una imprudencia y ni siquiera como un recurso político”. El tercer paso, reemplazo del Ministro por Javier Ponce: “Un poeta que en su actividad periodística fue duro crítico de las Fuerzas Armadas. Sin experiencia en temas de seguridad y defensa, mucho menos en asuntos castrenses”.
“[...] El impacto de las declaraciones presidenciales hablando de infiltración de servicios de espionaje extranjeros ha dejado heridas que no sanan con la salida de los comandantes del Ejército, la Fuerza Aérea y del Jefe del Comando Conjunto, realizada inmediatamente después de la posesión del Ministro”. El problema no ha decantado aún.
"Las Fuerzas Armadas están siendo maltratadas y vejadas", dijo el ex presidente Lucio Gutiérrez, principal opositor de Correa. En declaraciones a la Revista CAMBIO de Colombia –edición 17 á 23 de abril- el doctor Gutiérrez afirmó "en el ataque contra el puesto de mando de “Raúl Reyes” no murió ningún soldado ecuatoriano, pero Correa rompió relaciones con Colombia por causa de las FARC y eso lesiona el honor y la dignidad de nuestra Nación". Según la Revista CAMBIO, el Coronel (R) Fausto Cobo, [quien acompañó a Gutiérrez en el exilio tras su destitución por el Congreso en abril de 2005, y que conserva mucha ascendencia en las tropas activas] dice que “en los cuarteles se quejan de la ineptitud de los civiles que Correa ha puesto al frente de la cartera de Defensa. Los ministros, que se suceden -en un ambiente de inestabilidad-, no tienen idea de lo que es el concepto de seguridad nacional. Para ellos, la amenaza es Colombia y no el terrorismo y el narcotráfico que encarnan las FARC; se quejan de violación territorial por parte de las tropas colombianas pero no protestan con la misma vehemencia por las frecuentes incursiones de las FARC y por la instalación de su puesto de mando en nuestro territorio". Usted tiene la razón Coronel Cobo.
Vamos resumiendo, el Presidente Correa de cuenta del ataque al campamento de Raúl Reyes, el hallazgo de los computadores, además de la “política del avestruz” desarrollada en su país con las FARC [Que en últimas es lo que lo tiene enredado], está enfrentando su “mala hora”: con Colombia no ha podido pasar la hoja, el temor que le produce la información que aportarán los computadores lo lleva a “resbalar sobre su propio excremento” y para rematar, la cadena se le reventó por el eslabón que consideraba más fuerte en su gobierno, las Fuerzas Armadas.
Incómoda circunstancia, si le sumamos que el influyente diario “El Comercio” de Quito cuestionó los reportes de las finanzas que la campaña de Correa presentó a la organización electoral y también sugirió que ahí podría estar la clave para saber si es cierto que las FARC aportaron dinero en esa causa. Estamos frente a la posibilidad de que el avestruz se le convierta en un elefante que le acabaría su vida pública, [decimos lo del elefante, parodiando el ingreso de dineros del narcotráfico a la campaña presidencial de Ernesto Samper en Colombia, cuando el Cardenal Pedro Rubiano dijo que el ingreso de esos dineros era imposible no detectarlos como era imposible no detectar un elefante que se le ha metido a la casa] veamos apartes de la nota aparecida en el diario “El País” de Cali, el pasado 20 de abril:
“Mientras Rafael Correa se defiende de las acusaciones sobre sus supuestos nexos con las FARC, el Tribunal Supremo Electoral del país vecino investiga los orígenes poco claros de algunos de los fondos de la campaña “Dale Correa”. Desde el año pasado los rumores de que la guerrilla colombiana habría financiado, con un aporte de cien mil dólares, la campaña que llevó al economista a la presidencia, son cada vez más fuertes. En un documento fechado el 14 de octubre de 2006, un supuesto guerrillero de las FARC aseguró haberse entrevistado con dos interlocutores del presidente ecuatoriano Rafael Correa, el coronel Jorge Brito y un médico de apellido Ayala: “Hice la entrega de cien mil dólares a Jorge Brito, quien agradeció a nombre de Rafael Correa. [...] Amigos del Frente 48 hicieron una recolecta de otros trescientos mil dólares para la misma campaña”.
"[...] El asunto quedó en el olvido, pero reapareció en la opinión pública internacional, cuando el gobierno colombiano aseguró que de los computadores de “Raúl Reyes” extrajeron documentos que probaban supuestamente aportes por cien mil dólares de la guerrilla a la campaña de Correa. [...] El presidente del partido opositor Unión Demócrata Cristiana –UDC-, Diego Ordóñez, solicitó al Tribunal Supremo Electoral –TSE-, una auditoria para averiguar si tal depósito se hizo. [...] Tres días después de la petición, la Fiscalía ecuatoriana inició una indagación previa contra Ordóñez por traición a la patria”. ¡Eso es grave y muy diciente!
Vamos entendiendo porque las exigencias de Correa hacia Uribe de bajar el tono, realmente significan: “bajar el tono es dejar el tema de los computadores hasta ahí”, y la única arma que tiene para forzar esto es el restablecimiento de la diplomacia. El 23 de abril el Ministro de Defensa colombiano Juan Manuel Santos, expresó su convencimiento de que el tema de la Farcopolítica será más grave que la parapolítica, ya nos podemos convencer ¡Es verdad!, porque con la CCB, con el socialismo del siglo XXI, con Hugo Chávez y con Rafael Correa la farcopolítica alcanza ribetes continentales.
El enredo de los aportes sin sustento es así, según narra el periódico caleño: “[...] El TSE consideró que los recursos eran sospechosos, ya que a la hora de rendir cuentas, la campaña nunca adjuntó los documentos legales para identificar su origen. [...] Un informe entregado por la Unidad de Gasto Electoral sobre las cuentas de la segunda vuelta el 25 de septiembre pasado señala que hubo donaciones no reportadas por 487.848 dólares, que generaron exceso de gasto electoral. Además, los ingresos aportados a “Alianza País” por 32 personas naturales en la segunda vuelta -682.141,35 dólares- se manejaron en efectivo, a pesar de las prohibiciones legales”. Y acá hay una verdadera perla: “18 de los 32 donantes no declararon impuesto a la renta entre el 2003 y el 2006. Por esas razones, el TSE no puede establecer de dónde obtuvieron el dinero para sus aportaciones políticas que suman 412.078 dólares”. Yo lo veo claro: prestaron sus nombres ¡Y listo!
De acuerdo con la ley de Elecciones de Ecuador, si se demuestran las irregularidades en la financiación de la campaña de Rafael Correa, perderá su investidura. Las leyes de Elecciones y de Control del Gasto Electoral prohíben que las candidaturas reciban apoyo económico directo de parte de gobiernos y organizaciones extranjeras. ¡Esos computadores lo tienen con reflujo crónico!
Para terminar, hoy Hugo Chávez luce más prudente que una monja clariza, Colombia ya no es el tema en sus encadenamientos televisivos de horas y horas. Seguramente es el manejo que decidió darle al tema de los computadores, porque sus oscuras conexiones lo dejarán en evidencia a él y a su revolución bolivariana pero, poco le importa. Que “El Imperio” lo incluya en la lista de países patrocinadores del terrorismo es y debe ser su verdadero dolor de cabeza. Por el contrario Rafael Correa parece un Chávez “recargado”.
El Presidente ecuatoriano se excede en la retórica anticolombianista y autiuribista y luego exige que a él y a Ecuador le moderen el tono. A diario se ven titulares de prensa en los que ratifica su intención de restablecer relaciones con Colombia, pero a la página siguiente encontramos otro titular donde su canciller afirma que restablecer relaciones con Colombia no es prioridad. Saca a la cúpula militar –bajo acusación de trabajar para la CIA- para nombrar a un poeta de izquierda y antimilitarista. Por un lado lanzó advertencia de guerra a las FARC si se vuelven a meter en suelo Ecuatoriano, y sacó a René Vargas –Exmilitar de izquierda creador del eje Chávez Correa- de la embajada de Ecuador en Venezuela, ambas cosas podrían interpretarse como un giro entre las relaciones de Ecuador con Venezuela y las FARC, pero después sale a ofrecer estatus de beligerancia a las FARC, ¿o sea que no? ¡Más parecido a Chávez imposible!
Nada permite asegurar que el respaldo que ha recibido hasta ahora en su país, se mantenga a la larga. Cuando se profundice el debate, se decante el cambio de la cúpula militar, se aclare el tema de la financiación electoral y se conozca en su totalidad el contenido de los computadores de “Reyes” cambiará dramáticamente el escenario para el señor Correa. Al parecer Correa tendrá su elefante propio: de raza “terrorista” y de nombre “FARC” y con el agravante de que estos recursos que supuestamente recibieron en su campaña no sólo provienen del narcotráfico, también provienen del secuestro extorsivo. Y dijo que son problemas exclusivos de Colombia ¡Caradura!




Está muy claro que una alianza existe entre Correa y las FARC. Pienso que es solamente una cuestión de tiempo hasta que Correa amplía el estatus de beligerancia a ellos, pero el resultado no puede ser lo que él espera. Mientras que Ecuador podrá extender el reconocimiento diplomático a las FARC como beligerante, también serán obligados bajo derecho internacional para tomar la responsabilidad de las actividades de las FARC si cruzan la frontera con Colombia y entran en el territorio nacional Ecuatoriano. Tendrá el efecto legal de quitar la máscara de Correa.
Y Jorge, me gusta su nuevo diseño del sitio.
Saludo,
StJacques
En ese punto estamos plenamente de acuerdo.
Por lo del diseño, muchas gracias!!
Poco a poco vamos alcanzando lo que queremos. Estamos en contacto
Cordial saludo,
JORGE PAREJA
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